El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DoJ) ha hecho público el caso de Angelo Martino, un exnegociador de ransomware de 41 años afincado en Florida, que se ha declarado culpable de conspirar junto al grupo de ciberdelincuentes ALPHV/BlackCat mientras trabajaba para empresas víctimas de extorsión.
Martino trabajaba en una empresa de respuesta a ciberincidentes como negociador de ransomware, es decir, era el profesional encargado de mediar entre las víctimas y los actores de amenazas para reducir el importe de los rescates y gestionar la crisis.
Sin embargo, desde abril de 2023 comenzó a colaborar con los operadores de BlackCat/ALPHV, uno de los grupos de ransomware más activos del panorama global.
El DOJ detalla que, mientras negociaba en nombre de al menos cinco víctimas, Martino transmitía a los atacantes información confidencial sin conocimiento ni autorización de sus clientes ni de su empleador. Entre los datos filtrados se encontraban los límites de las pólizas de ciberseguro de las empresas afectadas y las estrategias internas de negociación.
Según la nota de prensa del organismo, esta información “ayudó a los actores de ransomware y maximizó los rescates que las víctimas se vieron obligadas a pagar”.
A cambio, Martino recibía pagos directos de los cibermalos por proporcionar estos datos sensibles.
No solo cómplice, también ‘afiliado’
El acusado ha admitido igualmente haber conspirado junto a otros dos profesionales del sector de la ciberseguridad —Ryan Goldberg y Kevin Martin— para desplegar directamente ransomware de tipo BlackCat contra múltiples víctimas en el país norteamericano entre abril y noviembre de 2023. Los tres aprovecharon sus conocimientos técnicos para ejecutar los ataques.
En uno de los incidentes, el trío logró extorsionar aproximadamente 1,2 millones de dólares en bitcoin a una víctima. Posteriormente, los implicados se repartieron los beneficios y blanquearon los fondos mediante distintos mecanismos.
El Departamento de Justicia ha destacado como el acusado “traicionó a sus clientes y comenzó a lanzar ataques de ransomware él mismo, ayudando a ciberdelincuentes y dañando a víctimas, a su propio empleador y a la industria”.
Por su parte, el subdirector de la división ciber del FBI, Brett Leatherman, ha subrayado que el caso demuestra que el fenómeno del ransomware no es solo transnacional, sino también doméstico.
Hasta el momento, las autoridades han incautado aproximadamente 10 millones de dólares en activos vinculados a Martino, incluyendo criptomonedas, vehículos, un food truck y un barco de pesca de lujo adquirido con los beneficios del delito.
El DOJ ha confirmado que Martino se ha declarado culpable de un cargo de conspiración para interferir en el comercio mediante extorsión, un delito federal que puede conllevar hasta 20 años de prisión.
Sus dos cómplices también han hecho lo propio y esperan sentencia, con penas máximas similares.

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